Un presupuesto claro es la base de cualquier proyecto que termina bien. Estos son los elementos que no deben faltar.
Qué debe incluir
- Alcance: qué se va a hacer y qué no.
- Etapas y fechas: cuándo se entrega cada parte.
- Precio y forma de pago: el total y cómo se divide.
- Soporte: qué pasa después de la entrega.
Preguntas que conviene hacer
¿Qué pasa si cambio algo a mitad del proyecto? ¿Qué está fuera del precio? ¿Quién será mi contacto? Las respuestas deben quedar por escrito.
Desconfía de lo que no está escrito
Si algo importante solo se dijo de palabra, pídelo en el documento. Un buen proveedor no tiene problema en hacerlo.